MATERNIDAD EN MUJERES DE EDAD AVANZADA. How old is too old?. Primum non nocere

En la actualidad las técnicas de reproducción asistida posibilitan que, virtualmente, cualquier mujer con útero pueda lograr un embarazo sin importar su edad. A pesar de que la fertilidad espontánea y el éxito de los tratamientos de reproducción asistida con óvulos propios disminuyen marcadamente a partir de los 40 años, la fecundación in vitro con óvulos donados y la adopción de embriones permiten a mujeres de más de 43 años lograr un embarazo con altas tasas de éxito. El uso de la congelación de óvulos para preservar la fertilidad o de embriones propios congelados de ciclos realizados anteriormente (¡hace años!) puede tener el mismo resultado.

Desde el punto de vista social, el retraso de la maternidad, muy acentuado en nuestro país, es una realidad compleja y con múltiples causas (incorporación tardía al mercado laboral, falta de apoyo a la maternidad por parte de las instituciones públicas y privadas, horarios que no permiten conciliar el trabajo y la familia . . .) y cada vez son más las mujeres que se plantean tener un hijo a partir de los 45 años.

Ahora bien, ¿hay una edad límite para ser madre?, ¿se pueden realizar tratamientos de reproducción asistida a cualquier edad?, ¿existe un riesgo para la madre y el bebé?, ¿se deben realizar tratamientos de producción asistida durante la menopausia?…

A continuación, analizaremos los datos médicos, obstétricos y sociales a favor y en contra de la maternidad en edad avanzada. Datos médicos y obstétricos en gestaciones en edad avanzada

A pesar de que los datos son preliminares (pocos estudios), el embarazo en mujeres de más de 45 años se asocia claramente a un aumento de parto por cesárea, hipertensión, diabetes gestacional y morbimortalidad

Estos problemas son más evidentes en gestaciones múltiples y en mujeres de más de 50 años, con un aumento muy importantes a partir de los 55 años.

Los argumentos en contra de la maternidad en edad avanzada, se basan en un aumento del riesgo obstétrico (cesárea, hipertensión, diabetes gestacional, morbimortalidad perinatal) y en consideraciones ético-biológicas: no es “natural” tener hijos a estas edades, con esta edad se tiene menos energía emocional y física para ser padres, etc… Existe la posibilidad de que el niño pueda sufrir el trauma infantil de la pérdida de uno o ambos progenitores antes de llegar a una vida adulta y por este motivo el apoyo familiar y la salud/edad de la pareja adquieren una mayor importancia.

Los argumentos a favor de la maternidad en edad avanzada, se basan en la seguridad y eficacia de los tratamientos médicos y el control obstétrico, las prácticas sociales actuales, la igualdad de género y la libertad para elegir el proyecto reproductivo. En la actualidad es frecuente que muchos abuelos tomen el rol de padres de sus nietos y ofrezcan responsabilidad, energía, madurez y estabilidad económica en la familia. Los hombres mayores, a diferencia de las mujeres mayores, no tienen restringido el acceso a las técnicas de reproducción asistida. En nuestra sociedad hay un respeto por la elección del proyecto reproductivo independientemente de la edad o la esperanza de vida: no se prohíbe la reproducción en personas con disminución en la esperanza de vida a causa de enfermedades. La esperanza de vida actual de una mujer en España es de 85,5 años y la edad media de la menopausia es de 52 años. Basándonos en los datos médicos actuales, los riesgos del embarazo y la maternidad en edad avanzada se pueden minimizar realizando un chequeo médico exhaustivo y un control obstétrico adecuado del embarazo de riesgo. Es de vital importancia la prevención de la gestación múltiple. Esta circunstancia aumenta la prematuridad, el retraso de crecimiento intrauterino y la morbimortalidad

En mujeres con alteraciones endocrinológicas (diabetes) o hipertensión arterial debemos desaconsejar los tratamientos. Una buena selección en estas pacientes permite minimizar (aunque no desaparezca) el riesgo de morbimortalidad asociado a las complicaciones durante el embarazo.

Otros aspectos que se deben considerar previo al tratamiento son el apoyo familiar y la edad y salud de la pareja, soportes del bienestar de los hijos en todas las familias.

En la actualidad, desde el punto de vista médico y a pesar de contar con datos limitados, debemos evitar realizar tratamientos en mujeres de 55 años o más, aunque presenten buena salud y un chequeo médico correcto.

Para que nuestras pacientes puedan tomar una decisión con libertad y adecuada a sus necesidades y deseos, debemos informar claramente y previo al tratamiento de todos los riesgos y complicaciones del embarazo y la maternidad en edad avanzada.

Dr. Ignacio Mazzanti
REVISTA ANACER

Fuente: Revista de ANACER, año 2017, ejemplar nº6